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Cuando perdimos la galaxia

Por Lino Moinelo a las 10:00 el domingo, 22 de mayo de 2016 4 comentarios
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Momento en el que Vader le dice a Luke que es su padre, condicionando toda la historia

George Lucas, catalogado en su momento como «un visionario» artífice de otras sagas tan importantes como Indiana Jones, acabó convertido «al lado oscuro» uniéndose a la orden de los «productores abominables», cayendo en todos y cada uno de los errores que el mismo había denunciado e incluso utilizado en su propia obra. El director californiano ha acabado creando su propio «ejercito de clones», formado por seguidores atraídos más por el marketing que por el acierto cultural de una obra que trataba nuestra mitología de una manera nueva y llena de maravillosas posibilidades. 
«Ciegos estamos si la creación de ese ejército clon no pudimos ver»
—Maestro Yoda


¿Cuando comenzó a estropearse todo? Tras el estreno de La Amenaza Fantasma pocos admitimos en aquel momento el desastre que acabábamos de presenciar. La expectación, la nostalgia, el ansia por ver nuevo material relacionado con la galaxia que dejamos en los lejanos años 80 o la esperanza de que el próximo estreno mejoraría lo visto, nos tenían cegados y nos impedían percibir, cual Yoda despistado, cómo el lado oscuro establecía su plan. El Ataque de los Clones cumplió nuestras peores expectativas y cuando Lucas quiso arreglarlo con La Venganza de los Sith, ya era tarde. A manos de su propio creador, uno de los fenómenos culturales más importantes de nuestro siglo había sido aniquilado.
«Así muere la libertad, con un estruendoso aplauso»
Padmé Amidala

Si no lo vimos entonces ¿qué nos impide pensar que el inicio en tan tenebroso camino hubiera ocurrido antes, en la propia trilogía clásica?  Teniendo en cuenta con la perspectiva que ofrecen los años, que George Lucas nunca creyó de verás en el éxito de su creación, es posible que no llegara a entender los factores importantes del éxito de su obra. Seguramente alguien estará pensando que me he vuelto loco ya que Star Wars continua cosechando ganancias multimillonarias gracias al camino entonces emprendido. Ahora bien ¿convertir una obra en un producto comercial de masas es lo que los aficionados deseaban? ¿Implica tener un enorme colectivo de aficionados la conversión de Star Wars en un mero producto de consumo? ¿Qué ocurrió antes, fue la magnificencia de la obra la que la convirtió en un fenómeno multitudinario, o es su conversión en producto de consumo lo que le ha dado su definitiva forma actual? ¿Estamos los aficionados «maduritos» engañados por la irreal percepción infantil que desarrollamos cuando conocimos la trilogía clásica? En cualquier caso estoy convencido de que la saga de las galaxias merecía un destino mejor que convertirse en Lost o Walking Dead. Parece como si la enorme papada que Lucas ha desarrollado en las últimas décadas, fuera la evidencia de su transformación definitiva, cual Palpatine convertido en Darth Sidius, hacia el lado más oscuro y malvado del marketing que el mismo repudiaba, pero cuyo poder subestimó.
«No subestime el poder de la fuerza»
Darth Vader


El Imperio Contraataca (1980)

La segunda entrega de la saga por orden cronológico  —conocido posteriormente como «capítulo 5»— es considerada la mejor película de la saga. Los motivos que se suelen escuchar son relativos al guión —Lawrence Kasdan— y a la dirección —Irvin Kershner—. Pero si por algo se le recuerda es por la magnífica Batalla de Hoth, con esos enormes AT-AT acercándose inexorables a la base clandestina de la Alianza Rebelde, representando uno de los más impactantes espectáculos vistos en toda la historia de la ciencia-ficción. Sin embargo, en el fondo es una película de transición: un principio poco espectacular con unas aburridas sondas de exploración saliendo de un destructor imperial —muy alejado de la película que le precedía— rematado con un final incompleto.

Yo soy tu padre

Pero sobre todo, la frase que destaca de toda la obra y uno de los símbolos más reconocibles de la saga al completo, es la que desvelaba la relación filio-paternal entre Skywalker y Vader que dejó a todo el mundo descolocado. Esta premisa sorprendente fue un gran acierto mediático, sin embargo, es precisamente la dependencia que se tiene de ella y la importancia que ha adquirido dentro de la saga, el germen del mal que tendría que venir después. El padre de Lucas SkyWalker no fue inicialmente el mismo Darth Vader. Este tenía una relación simbólica con la figura paterna, esto es indudable, pero convertir ese mito en algo literal significaba además de introducir incoherencias en el guión, una peligrosa tendencia al folletín telenovesco soap opera—. Esto es lo que han sido en el fondo sagas como las mencionadas o es en lo que se han acabado convirtiendo otras como Star Trek Next Generation. La clave del valor añadido de Star Wars no fue convertir la galaxia entera en un salón doméstico donde se relataban problemas familiares, sino llevar a un terreno nuevo e inexplorado con las posibilidades que la ciencia-ficción ofrecía, la mitología del ser humano.


El Retorno del Jedi (1983)

Star Wars todavía se mantenía fresca en sus aciertos originales, a pesar de todo. El «capítulo 6» brindó a la ciencia-ficción otro de los más famosos personajes de la cultura popular: el Maestro Yoda. Pero si tras la última y peor película de la trilogía original no advertimos hacia dónde estaba derivando la saga, es porque no queríamos hacerlo. El lado oscuro nos emborronaba la visión y nos impedía admitir que a estas alturas, el argumento original comenzaba a no servir más que como excusa para inventarse una historia que no tenía nada que ver con aquella, ni tenía otro sentido más que el de continuar proporcionando material para el merchandising.

Yo soy tu hermana

Si lo de la paternidad de Vader podía perdonarse, la fraternidad entre Leia y Luke fue un verdadero despropósito, fuente de todo tipo de chistes sobre lo que originalmente representaba el mito de la princesa y el héroe. Otra de las premisas fundamentales que se desvanecían cual Obi-Wan atravesado por un sable de luz, es la del triangulo amoroso. De esta manera dos de los puntales en los que se basaba la historia original acababan de volatilizarse delante de nuestros ojos. Unos ojos demasiado emocionados con la victoria de la Alianza Rebelde sobre el malvado Imperio como para que nos sintiéramos extrañados o decepcionados, y mucho menos, advirtiésemos lo que iba a venir décadas después. Miramos para otro lado por no romper el mágico momento, mientras nos la metían bien doblada con nuestro consentimiento:

Volvamos atrás nuestra mente por un momento y situémonos en el magnífico inicio de la película original —la Princesa Leia huyendo en su Corellian de un enorme destructor imperial— ¿Cuales son las probabilidades de que un par de robots huyan en una cápsula de salvamento y vayan a dar precisamente con el planeta donde se encuentra el hermano de la propia princesa, a pesar de que no le conocía? Alguien podrá señalar que Leia Luke tenían algo más en común entre ellos hasta el punto de que les permitía sentir su presencia. Por supuesto, La Fuerza ha acabado convertida en una excusa para justificar cualquier cosa, y de cualquier manera.

Luke el caballero

Mark Hamill era joven y podría decirse que agraciado cuando se estrenó Star Wars. Su personaje juvenil y atormentado tenía atractivo para determinado sector del público, aunque es cierto que en líneas generales resultaba algo sombrío. En cualquier caso, se podía conectar con él hasta el punto de llorar de alegría cuando logra su objetivo y recibe su merecida condecoración de mano de la propia Princesa Leia, en una épica ceremonia final. Pero el destino del actor se vio marcado por un accidente que le dejó algunas lesiones en el rostro desfigurándoselo, no demasiado, pero sí de forma apreciable. El camino que escogió George Lucas trastocó para siempre la carrera del rubio actor, al justificar que el cambio físico de su semblante estaba relacionado con su transformación en Caballero Jedi, convirtiendo al personaje todavía más falto de carisma y carente de humor  —de tal astilla, tal palo... ¿o es al revés?—. ¿De verdad Luke quería convertirse en esto tras ser un héroe? Supongo que es lo que le pasa a uno cuando descubres que tras arriesgar tu vida luchando contra todo un imperio impulsado por la deslumbrante belleza de la princesa amada, descubres que es en realidad, tu hermana.
¿Un caballero Jedi?... yo desaparezco un poco y a todos les
entra delirios de grandeza.
Han Solo

La Guerra de las Galaxias, o el mito de la lucha entre el bien y mal por el dominio de una galaxia que perdimos, derrotados por los problemas familiares de su creador. Creímos haberla conquistado, pero sólo fue un sueño infantil.

[Publicado originalmente en Al Final de la Eternidad]

Publicado por Lino Moinelo suscribirse a los artículos de Lino:
Informático y documentalista despistado. Se aficionó a la ciencia-ficción cuando de pequeño le regalaron unos libros infantiles asesorados por el mismísimo Asimov. Tiene un blog dedicado a este género donde vuelca su afición: Al final de la Eternidad. Pudo graduarse en la Escuela de Batalla pero llegó tarde al examen. No obstante, se alistó como voluntario en la Flota Internacional, donde participa desde entonces en misiones interplanetarias de paz.

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Comentarios

4 comentarios en 'Cuando perdimos la galaxia'

  1. Laura Racero
    https://planetasprohibidos.blogspot.com/2016/05/cuando-perdimos-la-galaxia.html?showComment=1464073264478#c1303650091223569383'> 24 de mayo de 2016, 9:01  

    Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    Responder al final (con cita al autor)
  2. Responder a continuación
  3. Laura Racero
    https://planetasprohibidos.blogspot.com/2016/05/cuando-perdimos-la-galaxia.html?showComment=1464073454438#c5289421408665686905'> 24 de mayo de 2016, 9:04  

    No tengo tiempo de señalar lo poco acertadas que me parecen algunas de sus apreciaciones personales sobre Star Wars, pero creo que sí que es necesario señalar que Lucas no planteó relación alguna del cambio físico de Luke con la decisión de ser un Caballero Jedi. No tiene nada que ver con eso ni con la Fuerza (la excusa para todo, que usted dice que es). En el inicio de TESB, Luke es atacado por un Wampa que le desfigura el rostro. Así fue cómo George Lucas resolvió el cambio de "cara" de Hamill tras el accidente que tuvo.

    Responder al final (con cita al autor)
    1. Lino Moinelo respondió...

      Hola Laura, gracias por compartir tu parecer. La verdad es que no tengo una fuente para respaldar mi afirmación, pero es algo que leí hace mucho tiempo. Tanto que creo que no existía ni Internet. Según aquella información, Mark Hamill tuvo incluso su continuidad en la saga complicada debido a los cambios en su aspecto físico. Por lo visto, pudo continuar en ella porque su cambio de aspecto era compatible con lo que tenían previsto en el guión. No creo que le escribieran nada adrede, en todo caso, aunque Lucas ha dicho muchas cosas que no se las cree ni él, según dicen en este enlace lo de que la herida del Wampa fue añadida con la principal intención de justificar sus heridas, es una leyenda urbana y siempre lo ha negado. Pero dejando a un lado la manera en cómo he redactado el artículo en relación al tratamiento de La Fuerza en la saga, la opinión que muestro no la extraigo unicamente de esa circunstancia. Así que aunque la veas un poco forzada te aseguro que hay más argumentos que la defienden. En mi blog hay más información al respecto. Saludos.

      :-)

    2. Lino Moinelo respondió...

      @Laura Racero

      Como ocurrió exactamente no lo podemos conocer, pero como comentaba, se pensó que su cambio de rostro y sobre todo, de expresión facial, sería utilizado para apoyar la decisión de convertirse en caballero Jedi. Ambos hechos se alimentaron mutuamente.

      En cualquier caso, lo importante de la cuestión no son los motivos de convertirlo en Caballero Jedi o la justificación que en su día se diera, sino el problema de la propia solución final elegida, la falta de carisma con la que se quedó su personaje y cómo le afectó en su carrera.
      Espero que encuentres tiempo y puedas continuar compartiendo tu ideas.

      Saludos

  4. Responder a continuación

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