Sección Los Ojos del Marciano suscribirse a los artículos de esta sección


Todo en la vida de Edgar Allan Poe fue desgraciado. Huérfano y viudo, sin reconocimiento a su obra, pobre, malhumorado, alcohólico y drogadicto, falleció en Baltimore el 7 de octubre de 1849, llamando a uno de sus personajes: Arthur Gordon Pym. Deliraba, sí, inmerso en esa zona confusa entre la ensoñación, la pesadilla y la cruda realidad. Murió con tan solo cuarenta años, pero ya había cambiado para siempre la literatura. La influencia de su obra es inabarcable. Fue Charles Baudelaire quien tradujo y trajo su obra a Europa, aunque con cierta melancolía y soberbia...seguir leyendo
Publicado por Jorge Vilches el 18 oct 2015 0 comments [Más...]
Publicado por Jorge Vilches el 5 oct 2015 0 comments [Más...]
Todos los autores son hijos de su tiempo, y sus obras son en buena medida autobiografías. Joe Haldeman no lo esconde. La guerra interminable se publicó en 1974, por un norteamericano excombatiente de Vietnam. Esto nos dice mucho sobre el contenido de la obra: por un lado, la guerra se presenta como algo estúpido, y, por otro, las preocupaciones y ensoñaciones hippies propias de la época tienen un lugar principal en la obra.

La condena de la guerra es la habitual: el conflicto sin sentido, el desprecio a la vida del soldado, el manejo de los poderosos, los intereses económicos,…; es decir, nada nuevo hasta el punto de que en sus últimas páginas, cuando todas las historias
Publicado por Jorge Vilches el 20 jul 2014 0 comments [Más...]
El protagonista despierta en la habitación de un hotel. Ha sido una larga convalecencia inconsciente. Durante su sueño, el mundo ha cambiado a peor. Es el Apocalípsis; sí, ese momento en el que todo lo que conocíamos ha pasado a otra vida, hay reglas nuevas, y la gente se rige por la simple norma de sobrevivir utilizando la violencia si es necesario. La importancia de los conocimientos y las profesiones cambia. Y del Hombre renace aquello que le convirtió en el rey de la creación. No; no es The walking Dead, ni 28 días después. Es "El día de los trífidos" (1951).

Al leer la biografía de Wyndham, un británico que vivió la Segunda Guerra Mundial, no es posible evitar el imaginarle en el desembarco de Normandía. Un escritor de CF en el Día D a la hora H, saltando del vehículo anfibio a la playa, chapoteando entre agua y sangre, sintiendo los estampidos de las bombas y de los cuerpos al caer, y empujado por el terror a correr, a correr un poco más. Una experiencia como esa tiene que cambiar la interpretación de la vida y del hombre, y en el caso de un creador literario, su modo de presentar la sociedad y al ser humano.
Publicado por Jorge Vilches el 6 jul 2014 1 comments [Más...]
Juez Dredd (1995) plantea el viejo problema de la combinación con eficacia de la libertad con orden, de las atribuciones concedidas al Estado para la represión, el debate entre la previsión y la represión, la corrupción del gobierno. y todo envuelto en una historia tradicional de conspiración por el poder, violencia, estética futurista distópica, y venganza entre viejos amigos. La sociedad tiene una alta tasa de delincuencia y violencia, y no se les ha ocurrido otra cosa que acelerar el proceso judicial que convertir a los policías en jueces que, además, ejecutan la ley. Y, claro, todos estos son temas sensibles para el debate entre republicanos y demócratas, en EEUU, e izquierda y derecha en Europa.

La película cruza dos historias. Por un lado, la tensión provocada por un plan para demostrar forzadamente que el desorden y la tibieza represora deben dar paso a un régimen dictatorial.  Los que quieren imponer una dictadura alimentan el desorden para hacer necesario el cambio hacia una tiranía. El juez Dredd, interpretado correctamente por Sylvester Stallone, es condenado por un crimen no cometido, pero el sistema prevé que el último deseo del presidente del Consejo de Jueces antes de dimitir puede ser la sustitución de la pena de muerte por la cadena perpetua. El aspirante a dictador consigue así quitarse de en medio a un presidente que luchaba por mantener la libertad y a su máximo defensor, el juez Dredd.
Publicado por Jorge Vilches el 8 jun 2014 1 comments [Más...]


Si te gustó Star Trek, sobre todo la original, o el ritmo de Battlestar Galáctica, o el ambiente de la película Pandorum (2009), no dejes de leer “Próxima Centauri”, aunque sea de 1935. Murray Leinster nunca decepciona. Ya hemos reseñado sus obras El planeta solitario (1978), Fuera de este mundo (1958) y Mundo prohibido (1962), y cada vez estoy más convencido de que es uno de los grandes de la ciencia-ficción.

Leinster publicó “Próxima Centauri” en la mítica revista pulp Astouding Stories en marzo de 1935. La historia causó gran impacto porque aplicaba a una space opera conceptos científicos que condicionaban su desarrollo y que se adelantaban a su tiempo, como era el límite de la velocidad de la luz en los viajes interestelares. Si a esto añadimos el maravilloso ritmo narrativo y lo bien pensada que está, es lógico que Isaac Asimov la seleccionara para los relatos que componen el libro Before the Golden Age y en España el segundo volumen de La Edad de Oro de la Ciencia Ficción.
Publicado por Jorge Vilches el 25 may 2014 0 comments [Más...]
El otro día compré un libro antiguo; viejo que diría alguno con mucha razón. Salía del Pasadizo de San Ginés, en Madrid, abrazado a mi chica y hablando de lo poco que me gusta Valle-Inclán. Nos paramos en la conocida librería que da a la ahora peatonal calle Arenal. Libros a tres, seis, diez y más euros. Eché un vistazo. Hacía una tarde maravillosa, de esas en las que parece posible cualquier cosa. Los títulos de los ejemplares baratos eran graciosos, entrañables y extraños, pasados de moda, propios de otros tiempos. Y allí estaba: “Ciencia ficción, selección 21”, de la editorial Bruguera. El Libro Amigo. 1976. Ja. La portada era como para esconderla. Al fondo se veía un enorme casco, posiblemente de astronauta, y en primer plano gente ataviada con túnicas, asustada, con los brazos en alto porque se les desprendía la cabeza. De su cuello salían tres rayitas para dar la sensación de que se les separaba violentamente. Lo compré, por supuesto. Tres euros. Dentro tiene una novela completa de Jack VanceEl hombre sin rostro, de 1971, y una de esas introducciones de Carlos Fabretti que te hacen creer que el Che va a aparecer paseando por la Puerta del Sol de un momento a otro.
Publicado por Jorge Vilches el 11 may 2014 0 comments [Más...]
Nuestro amigo Daniel Rodríguez Herrera, más conocido en el mundillo del fandom como "Multivac" -nombre que Asimov dio a un ordenador gigantesco-, nos da sus DIEZ LIBROS IMPRESCINDIBLES de la ciencia-ficción. Es discutible porque cada uno haría su selección, pero merece la pena echar un vistazo. La selección la presentó en un especial sobre ciencia-ficción del programa de Esradio LD LIBROS. Os dejo el enlace al audio

Todos los libros que recoge son clásicos del género, de modo que, si está interesado en adentrarse en este mundo fantástico, aquí tiene buenas sugerencias para comenzar. Y si es ya un amante de la ciencia ficción encontrará en esta lista más de un título conocido. Los comentarios y juicios, huelga decirlo, son del propio DRH.
La luna es una cruel amante
La luna es una cruel amanteRobert Heinlein.
Durante varias décadas tres autores se repartieron los tres primeros puestos como los favoritos de los aficionados, y Heinlein (a quien retraté en La Ilustración Liberal) siempre salía el primero. Esta historia narra la rebelión de la Luna, convertida en colonia penitenciaria, como una suerte deremake futurista y libertario de la Revolución Americana.
Fundación, Isaac Asimov.
Publicado originalmente como tres libros y luego en un solo volumen, es una serie de relatos que describen el hundimiento del Imperio Galáctico y el germen del segundo, inspirado en la Historia de la decadencia y caída del Imperio Romano de Gibbon. Junto a Yo, robot son los mejores recopilatorios de relatos del género.
2001, odisea en el espacio
2001, Arthur C. Clarke.
¿Has visto 2001 y no te has enterado de nada? Pues léete el libro. Al contrario que Kubrick, Clarke es uno de los puntales de la llamada ciencia ficción dura, que intenta ser coherente con la ciencia conocida, hacer especulaciones que tengan sentido y dar ideas, más que sugerirlas.
El juego de Ender
El juego de Ender, Orson Scott Card.
Nos salimos de los clásicos y entramos a hablar de escritores que no están muertos. Card es unarara avis dentro de un género que tiende a dar más importancia a cosas como sociedades futuras e ideas sobre tecnologías extrañas, porque pone el foco en los personajes, especialmente en los niños, como sucede en esta historia de entrenamiento de un genio militar suficientemente joven para ser creativo y no estar maleado por el pasado.
La era del diamante
La era del diamante: Manual ilustrado para jovencitas, Neal Stephenson.
No voy a hablar del ciberpunk, porque me parece bastante aburrido en general: todo cortado por el mismo patrón. Pero como tenía cosas aprovechables, principalmente el foco en el futuro cercano y los cambios sociales producidos por la informática y las redes, se han aprovechado de ello en lo que se ha dado en llamar postcyberpunk, del que Stephenson es con diferencia el mejor exponente. Esta novela además es quizá la sociedad anarcocapitalista mejor construida que ha dado el ingenio de estos escritores.
Dune
Dune, Frank Herbert.
Aunque pueda extrañar a quienes hayan visto la peli de David Lynch, esta novela es citada frecuentemente como la mejor de la historia del género y algo así como la alternativa de la ciencia ficción a lo que es El señor de los anillos en la fantasía. Epopeya que mezcla aventuras, intrigas políticas, ecología, religión con el trasfondo del nacimiento de un héroe, que siempre mola.
Un mundo feliz
Un mundo feliz, Aldous Huxley.
Las distopías siempre han sido un clásico en el género, y quizá lo que más han tocado autores, digamos, no especialistas. Como 1984 es buena novela pero una porquería como novela de ciencia ficción, porque plantea un mundo que como alegoría está muy bien pero carece de lógica y coherencia interna, pues prefiero ésta.
Flores para Algernon
Flores para Algernon, Daniel Keyes.
Estos días se cumple el 55 aniversario de la publicación del relato que creció luego en esta novela. Está escrito en primera persona como el diario de progresos de un deficiente mental al que someten a una operación experimental para volverle listo. Hicieron peli (Charly), que le valió un Oscar al protagonista. El autor juega con la prosa, de modo que sabemos en qué estado dentro de la escala de inteligencia está el personaje en cada momento, y aUn así no te preguntas cómo este idiota puede escribir tan bien. Es una historia que te pone un nudo en la garganta.
El hombre demolido
El hombre demolido, Alfred Bester.
Bester es un tipo que publicó en los 50 dos novelas extraordinarias, desapareció 20 años y cuando volvió ya no fue lo mismo. Esta es mi preferida de las dos. Es una novela policiaca situada en un futuro en el que una parte de la población es telépata y el protagonista quiere cometer un crimen.Una de las novelas más ingeniosas y mejor resueltas del género.
Crónicas marcianas
Crónicas marcianas, Ray Bradbury.
Bradbury, generalmente, no me gusta. Es un escritor que no tenía fe en la ciencia ni en el futuro y que, por ejemplo, en estas historias sobre la colonización de Marte pone canales en el Planeta Rojo, algo que para cuando las escribió ya se sabía que era falso. Pero tenía una capacidad poética y un cierto romanticismo que contrasta con el resto del género. "Vendrán lluvias suaves", incluido en este volumen, sigue siendo uno de mis relatos preferidos.
Publicado por Jorge Vilches el 23 abr 2014 5 comments [Más...]
Si el paso del tiempo te angustia, y te das una importancia digna de terapia, es mejor que no leas esta novela. Aldiss quiso escribir un libro que reflejara la fragilidad del ser humano, su insignificancia y la relatividad del tiempo. Brian Aldiss escribió un conjunto de relatos dominados por el principio de la transitoriedad; es decir, que nada es eterno. Es más; en cada uno de los cuentos va poniendo al descubierto lo que a su entender es la estupidez humana y su paso imperceptible para la Historia del Tiempo. Los “calentólogos” y agoreros de lo nefasto del ser humano se van a llevar un pequeño chasco con este libro de la new-wave

La razón es que parece que da igual lo que hagamos; a fin de cuentas no somos más que accidentes mínimos de la evolución natural, y nuestro “daño” al planeta es ridículo. De esta manera, las vidas particulares y los “grandes” problemas” que nos atenazan carecen de importancia, nuestro planeta no es nada, el sistema solar que nos cobija es una menudencia, y la galaxia…, la galaxia es un simple, pequeño y volátil grano de arena, un “pequeño laboratorio cósmico –escribe al final de la novela- para los ciegos experimentos de la naturaleza”.
Publicado por Jorge Vilches el 6 abr 2014 0 comments [Más...]

Dos autores. Fue lo primero que me llamó la atención. ¿Cómo pueden escribir dos personas una novela? Entiendo la colaboración en un ensayo, en un temario académico, pero en una novela no me acaba de encajar. Vale; ya sé que hay de todo, lo acepto. Además, el que más me llamaba la atención de los dos escritores era Kornbluth. Murió con 35 años, casi el mismo número de seudónimos que utilizó. Pegado a Frederik Pohl, uno de los más grandes, perteneció al grupo de literatos conocido como “The Futurians”, junto a Asimov, Damon Knight y James Blish. El nombre que se dieron, seguro que por deformación profesional, me recuerda al de aquellos fascistas italianos de Marinetti, también de principios del siglo XX, que tomaron el nombre de “Futuristas”. En fin.
Publicado por Jorge Vilches el 11 mar 2014 1 comments [Más...]
El cine y la literatura nos han contado el futuro fin de la Humanidad. En la mayoría de los casos está causado por un conflicto bélico -preferentemente atómico y/o biológico-, un cambio climático -qué bien se queda uno siendo políticamente correcto-, o una pandemia -con muertes definitivas o reversibles, me refiero a los siempre juguetones zombies-. Por supuesto, la CF ha añadido las invasiones alienígenas, que tuvieron su momento culminante en la añorada Edad de Oro, o la dominación robótica, o el terrible meteorito que se estampa contra el Planeta. Normalmente las obras de temática postapocalíptica contienen una moraleja. Esta novela corta de Jack London pertenece a este género, en concreto a aquellas cuyo elemento central es una epidemia, sin que el autor pueda resistir a la tentación de endosar al lector alguna que otra moralina política.

Publicado por Jorge Vilches el 2 feb 2014 0 comments [Más...]
Poner de manifiesto la deuda del cine con la literatura es como descubrir cada verano el Mediterráneo. Está muy visto. Sin embargo, hay casos lacerantes, de esos que merece la pena reivindicar. Es el caso de Alfred E. Van Vogt que, a diferencia de Philip K. Dick, no ha recibido el reconocimiento justo que su obra merece. Me voy a referir en este caso a "El viaje del Beagle Espacial" (1950). Hay varias maneras de abordar este libro. Una de ellas es verlo como el fundamento de Star Trek, otra es tomarlo como una especulación sobre la evolución de las civilizaciones, y una más podría ser la de una reflexión sobre el conocimiento científico. Es más; podríamos encontrar un vínculo que una todas esas maneras: los viajes de la Enterprise, según reza la entradilla de la serie de TV, tienen como objetivo el encuentro de “nuevas civilizaciones”, primando la lógica y la ciencia sobre la violencia.
Publicado por Jorge Vilches el 19 ene 2014 1 comments [Más...]
La película de Paul Verhoeven (1990), con el amigo Arnold y la potentísima Sharon Stone, animando la maravillosa BSO de Jerry Goldsmith, siempre estuvo entre mis películas de ciencia-ficción favoritas. La idea de creer que se está viviendo una vida que en realidad es falsa, y que al final se convierte en la verdadera, con un entorno que finge ser lo que no es: la esposa, los amigos y el trabajo, me pareció una sensación vertiginosa y, por tanto, atractiva. A esto Verhoeven añadió un rebaño de seres y efectos interesantísimos, mucho más allá de la prostituta de tres tetas. Por eso me decidí a leer el relato de Dick en el que los tres guionistas de Verhoeven se basaron. Y, además, hace poco vi el remake de 2012 de dirigió Len Wiseman.

Cuidado, porque encontré una novela con el mismo título, Desafío total, con una foto de la película en la portada. Atención: no se trata de dicho relato, sino de una novelización de la cinta de 1990. El cuento de Dick se puede encontrar fácilmente en alguna de sus recopilaciones, e incluso buscando un poco en internet. El título dickeano no era muy comercial, pero sí descriptivo: Podemos recordarlo todo por usted al por mayor (We can remember it for you wholesale, 1966). La comparación con las películas estaba servida. Veámosla.
Publicado por Jorge Vilches el 22 dic 2013 1 comments [Más...]

¡Esto es Esparta! Los niños eran apartados de sus madres a los siete años de edad, momento en el que se entregaban al Estado para una educación al servicio de la defensa de la comunidad. Agrupados bajo la severa vigilancia de los más experimentados, ocupaban su infancia en prepararse para la guerra. Los maestros llenaban incansablemente sus horas con pruebas de resistencia y juegos destinados a endurecer cuerpo y espíritu. La vida en familia apenas existía, y la falta de afecto la llenaban con la camaradería en su más amplio sentido. Claro que en la Hélade tomaban los nombres de Pausanias o Leónidas, y no Ender o Alai.
Publicado por Jorge Vilches el 17 dic 2013 0 comments [Más...]

Escribir es una adicción y una terapia; es una forma de vida y de ganarse la vida. Mi oficio no es el de escritor -una palabra grave que se utiliza con demasiada facilidad-. A veces me ayuda a pasar económicamente el mes, pero nada más, y cada vez menos. Hace unos meses escribí a una revista de mi gremio, Ilustración de Madrid, para ofrecerles un artículo con el sacar un magro estipendio. La publicación estaba bien, con páginas satinadas, ilustradas y muy cuidadas. Además, incluían en cada número un desplegable de un mapa antiguo de Madrid, cosa que me fascina, y tenía colaboradores de enjundia. Les mandé una carta educada, muy cuidada en la expresión y en la forma. Al día siguiente obtuve la respuesta: "Estimado Sr. Vilches: Lamentamos comunicarle que el pasado mes de julio se ha cerrado la revista. De todas maneras, agradecemos su interés". Y se despedía cordialmente. Sí; escribir, publicar y vivir de ello no es fácil. Por eso me molesta la gente que se pone la etiqueta de "escritor" y que manda correos del siguiente tenor: "deseo colaborar en su revista que relatos puedo mandar solo ciencia ficcion, o tambien terror y fantasia". El escritor, siempre, en todo momento, ama el lenguaje; lo ama, no lo sodomiza.
Publicado por Jorge Vilches el 8 dic 2013 0 comments [Más...]


El argumento es sencillo: una mañana aparece una cúpula transparente, indestructible pero semipermeable, que encierra al pueblo de Chester’s Mill con unas 2.000 personas dentro. Nadie puede salir ni entrar. Ni siquiera el ejército, con una potente bomba –que no sabemos para qué demonios la tiran-, puede hacer mella en la estructura. En seguida es evidente que la cúpula es de procedencia extraterrestre, pero no se sabe nada más. Después se produce el pertinente desfile de personajes, que son presentados de forma eficaz. A esto se le añade un misterio: dos adolescentes quedan en trance cuando se tocan y repiten la frase“Estrellas rosas caen en línea”, y que acaban encontrando en el bosque un huevo metido en una cúpula y que parece ser el centro de la que ha cerrado el pueblo.
Publicado por Jorge Vilches el 13 oct 2013 2 comments [Más...]

Nos encontramos ante una buena idea, que procede del viejo dicho “El tiempo es oro”, que ha sido desperdiciada por un tipo, Andrew Niccol, en aras de un mensaje chorra, propio de la izquierda pija. Si lo único que se le ocurre a Niccol (¡El autor de Gattaca! ¡Por todos los dioses!) para criticar al capitalismo es una película adolescente sobre las andanzas amorosas y peligrosas (huy, huy) de una pareja pija compuesta por un proletario a lo James Bond y la hija del supermillonario, es para echarse a temblar (después de haber bostezado, claro).

Publicado por Jorge Vilches el 19 ago 2013 0 comments [Más...]


Oblivion es una película incompleta. Joseph Kosinski ha pasado de un cómic de 15 páginas a una película de 124 minutos, pero no ha sabido desarrollar los personajes, el entorno ni la historia. Una pena. Aun así la película está bien. Los dos o tres primeros minutos, en los que una voz en off cuenta qué pasó en la Tierra, o se supone que pasó, prometen una cinta con algo más que motores y explosiones. Pero según se va desarrollando la cinta, la película cae en una sucesión de tópicos que esconden un enigma a medias. Y digo a medias porque no está mal construido el “engaño” sobre el que descansa el Oblivion, el olvido, aunque se ve venir casi a la mitad del metraje.
Publicado por Jorge Vilches el 12 ago 2013 2 comments [Más...]

Un periodista preguntó a Max Brooks su opinión sobre la adaptación de su novela al cine, y contestó: "Estamos hablando de Hollywood. Son los que estrenan El gran Gatsby en 3D". La cinta protagonizada por Brad Pitt sólo sigue el libro de Brooks en el título; lo demás es un largo episodio de The walking dead con final feliz. El original es otra cosa. 

Max Brooks ha construido un bestseller perfecto, que se lee con ganas. Porque no es un libro sobre muertos caníbales y rabiosos, sino sobre la más íntima naturaleza del ser humano, sus sentimientos y sus reacciones, pero también refleja a la sociedad actual, el orden internacional y el papel de la política y la religión. El libro no retrata el fenómeno zombi, sino que parece un testimonio real de cómo respondería la Humanidad a una infección o amenaza sanitaria de este tipo.

La novela está dividida implícitamente en tres partes. La primera es
Publicado por Jorge Vilches el 5 ago 2013 5 comments [Más...]


Las críticas a After Earth que he leído aluden a los temas más superficiales de la película; desde los efectos especiales a la falta de acción. También se ha hecho referencia al nepotismo de Will Smith –el protagonista es su hijo Jaden-, lo que me ha recordado a aquellos que critican la corrupción como algo ajeno a ellos y luego se desviven para pagar o emitir facturas sin IVA. Luego están los que censuran que difunda supuestamente ideas de la Iglesia de la Cienciología, pero callan cuando Spilberg hace lo mismo con el judaísmo, o cuando otros difunden ideas políticas y sociales en sus películas, por ejemplo, en el cine español, y lo llaman "comprometido". Hay quien canta la muerte cinematográfica del director Shymalan (cómo le gusta a algunos la supuesta desgracia ajena). Es más; hay quien disfruta diciendo que ha sido un fracaso en taquilla, pero desprecian las películas  de "sábado de palomitas". En fin, que la crítica es libre. A mi me gustó y, no sólo eso, sino que encuentro una fuerte relación con el Moby Dick (1851) de Herman Melville, que ha pasado desapercibida; lo que es raro, porque el libro es citado con frecuencia.
Publicado por Jorge Vilches el 26 jul 2013 3 comments [Más...]