Archivo de 2017



Hace unos días anunciábamos la inminente aparición de la antología de ciencia ficción EL FUTURO ES AHORA.
En la siguiente noticia (pinchad enlace) podréis saber cómo adquirirla (y, como podréis leer, si tenéis algún tipo de reticencia a CS, en breve aparecerá también en Amazon)



Los relatos que componen esta antología se deslizan entre lo más clásico y cotidiano de la ciencia ficción hasta los confines más lejanos.
Podréis leer historias al más puro estilo «space opera», viajes en el tiempo con unos resultados insospechados, el fin de la civilización humana con consecuencias inimaginables o la lucha contra el invasor del espacio. Robots, implantes cerebrales, un pasajero no deseado y una misteriosa playa...
Déjate llevar por cada una de estas y otras historias que homenajean a los ochenta más puros.
Publicado por JAVIER el lunes, 18 de septiembre de 2017 0 comentarios [Más...]
Cartel promocional de la película prácticamente desconocida en España 'Idiocracia'

Se asocia la ciencia-ficción con apocalípsis, cataclismos y sociedades totalitarias y distópicas. Que duda cabe que este género ha alumbrado obras excepcionales que entran dentro de estas descripciones convertidas en verdaderos clásicos de la literatura como 1984 o ¿Un mundo feliz?. Pero otros clásicos como Fundación, Dune o Crónicas Marcianas, por citar algunos ejemplos, muestran con mayor o menor realismo, con mayor o menor optimismo, otras visiones igual o más complejas de la Humanidad combinadas con un mensaje más constructivo. El pesimismo insistente del ciberpunk ha copado la producción audiovidual de este género hasta hace muy poco, desvirtuando su concepción clásica y envolviéndolo de un aire oscuro y supuestamente «adulto», priorizando un tipo de obras concreto de ciencia-ficción —BallardDick como casos más significativos— mientras que el resto del género ha quedado relegado a ámbitos minoritarios o secundarios, debiendo recurrir a las franquicias calificadas como «de frikis» ―adjetivo al que sus aficionados han acabado contribuyendo― para encontrar una aceptación mayoritaria. La implacable actualidad de las décadas recientes en las que las odiseas espaciales solo existían en galaxias lejanas, la ciencia-ficción seria y adulta debía ser apocalíptica, oscura y destructiva ¿Qué hay de justificable en esta situación? Es decir, ¿hasta qué punto es compatible un gran desarrollo tecnológico con mantener a salvo nuestro planeta o nuestra especie? ¿Estamos condenados a sucumbir finalmente a nuestros propios e inevitables defectos? ¿Tiene razón el ciberpunk?
Publicado por Lino Moinelo el domingo, 17 de septiembre de 2017 0 comentarios [Más...]
En breve anunciaremos cómo y dodne adquirirla, tanto en digital, como en POD.
El Futuro es Ahora, antología de Ciencia Ficción, de James Crawford Publishing:
"Ya casi tenemos en la imprenta la siguiente antología. Han sido meses, casi un año o más para parirla, pero la calidad es lo que tiene. Quiero dar las gracias a todos los que han participado en ella, de verdad que no hay palabras para expresar todo el agradecimiento.
Este volumen salió de las ganas de poder sacar una antología que fuera un pequeño homenaje, a todos esos libros ochenteros que salieron por aquellas fechas, con obras magníficas de los autores más variopintos, y que todo aficionado a la ciencia ficción ha paladeado. Sí, todos tenemos en mente al gran Domingo Santos.
La ilustración de portada viene a cargo del gran Angelo Donatti, y como siempre, de copiloto el gran Javier Arnau que ha sido el antologador, amigo y una gran ayuda como siempre.
Pero sobre todo es la calidad de los autores siguientes con unos relatos al más puro estilo ochentero, a los que quiero agradecerles su participación. Grandes amigos y excelentes autores de ciencia ficción.
Solo decir que STAY TUNED y dentro de nada podréis disfrutarla como nosotros al antologarla."
«Ángel exterminador» por Rafael Marín.
«El intruso fantasma» por Ramón San Miguel.«
Al quebrarse la eternidad» por Vicente Hernándiz.
«Amanecer en la playa» por Ángel Torres Quesada.
«El enterrador» por J. Javier Arnau.
«No significa nada» por Anika Lillo.
«Amarga primavera» por Dioni Arroyo.
«Jaque mate» por Pily Barba.
«Con dados cargados» por Rodolfo Martínez.
«Cuestión de circuitos» por Laura López Alfranca.
«Atardecer en la playa» por Ángel Torres Quesada.
«Harim no podía llorar» por Alfredo Álamo.
«Christine, segunda opción» por C. M. Federici.
«Todo lo que un hombre pueda imaginar» por Juan Miguel Aguilera.
«Cromatóforo» por León Arsenal.
«Anochecer en la playa» por Ángel Torres Quesada.
Compilación de relatos y prólogo, por J. Javier Arnau.
Publicado por JAVIER el viernes, 8 de septiembre de 2017 0 comentarios [Más...]

Para su descarga desde LEKTU

Portada: Angelo Donatti

-Editorial (William E. Fleming)

-Lee las claúsulas (Dioni ArroyoMerino)

-Dilatación Temporal (Aldo Galindo/Ángel García)

-Mariposa Roja (Laura López/Abel Portillo)

-Onironautas (Daniel Navari/David Agundo)

-Artículo: Herederos de Cthulhu (José Antonio Olmedo López-Amor)

-Me conecté a Bulbar el Sanguinario (Javier Sermanz/Karol Scandiu)

-Y ahora, ¿qué hacemos?/Anoche medité (Vicente Hernándiz)

-La juventud de Mamá Pulpa (Maximiliano E. Giménez)

-En los confines de la ciencia ficción (Daniel Benítez)

-Artículo: NGC3660 (Pily Barba)

-Cómics: /Fraga Cómics

-Poesía: J. Javier Arnau

-Reseña cinematográfica: un monstruo viene a verme (José Antonio Olmedo López-Amor)

Publicado por JAVIER el sábado, 2 de septiembre de 2017 0 comentarios [Más...]
Por parte de la Editorial Kelonia:
"¿Qué tiene de especial Shadow Show? En primer lugar, Ray Bradbury, ni más ni menos. Y si como motivo se queda corto añadimos que sus más de 500 páginas están plagadas de un sincero y emotivo homenaje, que pudo leer en vida el maestro, de autores de la talla de Neil Gaiman, Margaret Atwood, Joe Hill, Harlan Ellison y así podemos seguir hasta un total de 26 autorazos que traducirán profesiones que nos han hecho muy felices con su trabajo en otras publicaciones y nuevos valores que sabemos que se abrirán un hueco en esta profesión."


Toda la información en este enlace de verkami 
Publicado por JAVIER el sábado, 3 de junio de 2017 0 comentarios [Más...]
La 'Estrella de la Muerte' en un fotograma de la película 'Rogue One'
La 'Estrella de la Muerte' en un fotograma de la película 'Rogue One'
Si hay algo que puede hacer la ciencia-ficción es el situar al público en lugares en los que de ninguna otra manera podrían estar. Alguien podrá argumentar que toda obra de ficción usa escenarios cuya «similitud con la realidad es pura coincidencia». Es cierto, pero en estos casos el alejamiento de la realidad consiste en presentar lugares y personajes anónimos para que el espectador no pueda asociarlos con nada ni nadie en concreto. O lo que es lo mismo, que puedan representar situaciones aplicables a cualquier momento o lugar en la vida de cualquiera. En la ciencia-ficción por el contrario, el espectador es impelido a reinventar el mundo a su alrededor siguiendo las pautas que el autor le va dejando en la obra. Por este motivo las obras de ciencia-ficción puede decirse que tienen un «plus», ya que además de la trama en sí, se ha de crear un vínculo entre autor y lector/espectador en el que ambos son cómplices de las desviaciones respecto a lo real.

El sentido de la maravilla puede ser explotado al máximo en este género al alimentar nuestra mente con justamente aquello que puede producirle ese efecto y que con menor probabilidad puede encontrarse en el mundo «clásico» o real. La ciencia-ficción como herramienta para imaginar dimensiones colosales, que rompan nuestra imagen mental sobre las escalas espaciales a las que estamos acostumbrados. Una manera de condicionar nuestra mente para retos excepcionales, sin estar limitados a escenarios constreñidos por la realidad cotidiana.

La ciencia-ficción es prácticamente por definición, un género cuya finalidad principal consiste en romper estereotipos, dogmas, prejuicios y limites auto-impuestos. Un género que no tiene miedo al error y que se adentra sin tapujos en lo desconocido, en lo inalcanzable, en lo desmesurado, en aquello tan poco probable que parece imposible de imaginar, hasta que se hace en forma de obra de ciencia-ficción. Antes de ver la Estrella de la Muerte de George Lucas en el año de su estreno, con esos abismales pasillos, patios e interminables conductos, pocos habíamos podido tan siquiera soñar con una visión tan nítida de una construcción de esas características. Pascual Enguidanos con su Saga de los Aznar (1953~1978) nos dio los auto-planetas, estructuras artificiales del tamaño de planetoides. Pero puede que sea esta una de las escasas ocasiones en las que el medio audiovisual mejora al literario o incuso al del cómic, marcado por un surrealismo que le hace perder veracidad comparado con el relativamente mayor realismo inherente del lenguaje cinematográfico, el cuál dota a las enormes estructuras que se pueden ver en la gran pantalla desde aquel año, de una magnificencia inconmensurable que sobrecoge al espectador, destrozando las escalas geométricas que hasta entonces tenía establecidas.

Pero el mundo del papel no tiene las limitaciones presupuestarias que tiene el cine, por lo que su atrevimiento todavía puede ser mayor. Autores como Olaf Stapledon en Hacedor de Estrellas (1937), imagina a civilizaciones capaces de mover sistemas solares enteros de una galaxia a otra, o cubrir las estrellas para aprovechar su energía al completo. Larry Niven en Mundo Anillo (1970) recrea un mundo formado sobre su misma órbita alrededor de su estrella, mostrándonos un paisaje abrumador cuyo horizonte invertido se vuelca sobre sus observadores, un mundo en cuya mitología lo plano pasa a tener forma de arco. También Arthur C. Clarke en Cita con Rama (1973) nos presenta una construcción modesta en comparación pero lo suficientemente enorme para desbordar lo que se entendía como hábitat natural únicamente como una superficie planetaria, llevándolo con osadía a los lejanos confines del espacio.

Estos nuevos hábitats del espacio imaginados en la ciencia-ficción —y que inspiraron a científicos como Dyson o Gerad K O'Neil— crean un continuo entre las grandes construcciones espaciales y nuestros propios hábitats naturales: los planetas, sea la propia Tierra o algún otro hipotético que permita albergar vida humana. Pero si existe un proyecto auténticamente atrevido y gigantesco, no es otro que transformar toda la faz de un planeta y su atmósfera para adecuarlo a nuestras condiciones. Esto es lo que Kim Stanley Robinson nos detalla con gran profusión en su Trilogía de Marte, la creación en él de una biosfera que permita una vida similar a la que disfrutamos en la Tierra. Un proyecto megalómano cuyos plazos implican una absoluta confianza y seguridad en el poderío de la especie humana, alargándose durante décadas y traspasando las fronteras de los siglos.

La necesaria implicación del lector en imaginar el escenario inverosímil en el que el autor le impele a estar, ocasiona que tenga que dejar a un lado momentáneamente el mundo en apariencia plano pero que un buen día se descubrió que en realidad era una gran esfera. La conmoción que aquel descubrimiento sin duda significó en las maneras de pensar de los habitantes del planeta sobre su mundo hogar, se recrea de nuevo al tener que abarcar en la mente las nuevas situaciones propuestas en las obras de este género. La ciencia-ficción nos permite acercarnos a lo que entonces significó conocer que nuestro hogar no era como se creía. Nos permite vislumbrar lo que puede significar un viaje a lo desconocido y el descubrimiento de nuevos mundos.

Artículo publicado originalmente en el blog 'Al final de la Eternidad'
Artículo publicado en el especial 'Proyectos Faraónicos' de 'El Sitio de ciencia-ficción'
Publicado por Lino Moinelo el domingo, 14 de mayo de 2017 0 comentarios [Más...]

Desde tiempos remotos el ser humano ha venido construyendo una cultura en la cual los mitos y las leyendas han ocupado una parte fundamental. Los retos de antaño, rodeados de desconocidos peligros, han producido en la especie humana una fascinación especial compuesta de temor y atracción al mismo tiempo. La ciencia-ficción continúa de alguna manera el legado de aquellos antiguos relatos mezcla de mito y realidad que ayudaban a superar temores y a expandir el horizonte del conocimiento al proponer nuevas metas, rodeándolas de un halo mítico. En definitiva, una herramienta para manejar el ansia que nos produce lo que sabemos desconocido, aquello que somos conscientes que nos queda por saber. La eterna paradoja que ha marcado nuestra Historia.
Publicado por Lino Moinelo el domingo, 5 de febrero de 2017 0 comentarios [Más...]