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Stephen Hawkins dando la bienvenida a su fiesta a los viajantes del futuro

Ya se contó en otra ocasión que cada historia sobre viajes en el tiempo se inventa su propia mecánica de funcionamiento, ya que el conocimiento que se dispone sobre este ámbito es limitado. Para adentrarse en esos terrenos desconocidos sin caer en incoherencias llamativas, los autores han de imaginar supuestos partiendo tan solo de su imaginación y de su capacidad de observar fielmente la realidad. Por ello, puede resultar interesante jugar con el concepto, acercarse y observar con detenimiento y minuciosidad, de qué está hecha y el tiempo que transcurre por ella. Pero antes tal vez debamos averiguar algo más sobre él.
Publicado por Lino Moinelo el 25 may 2025 0 comments [Más...]

Título: Viaje a Arcturus

Autor: David Lindsay
Introducción: Alan Moore
Traductora: Susana Prieto Mori
Colección: Otros Mundos
Género: Novela fantástica, ciencia-ficción
Número de páginas: 384
ISBN: 978-84-945029-4-1
Formato: 14x21 cm, rústica con solapas
Publicación: Octubre 2016
Precio: 19,50€
ARGUMENTO

Esta novela relata uno de los viajes más fascinantes de la literatura fantástica de este siglo. En una especie de antiodisea, el héroe de este viaje, Maskull, viaja hasta el planeta Tormance, en el sistema solar de la estrella doble Arcturus, en busca de nuevas experiencias. Allí encontrará seres y lugares fascinantes, sufrirá metamorfosis corporales, descubrirá que nada es lo que parece, y mucho menos él mismo. Una búsqueda para entender el mundo y entenderse a uno mismo, para desentrañar el sentido del bien y del mal, de la moral, del placer y el sufrimiento: filosofía-ficción en estado puro.

RESEÑA

Como dice una de las responsables del sello, a la vez que traductora, en “Carta de la editora”: Viaje a Arcturus no se comprende. Se experimenta. No está hecha para ser interpretada, sino devorada y digerida.  Pero, sin embargo, al contrario de lo que comenta unas líneas antes, esta obra más que “el viaje del héroe”, podemos encuadrarla en “el viaje del peregrino”. Sí, pues la estructura básica del viaje del héroe (el típico de los libros y sagas de aventuras y fantasía, tomando aquí como ejemplo El Señor de los Anillos, pero remontándonos por ejemplo a La Illíada) se puede dar en cierta medida, pero aquí podemos hablar más propiamente del viaje del peregrino que, aún participando en ciertas fases del viaje del héroe, difiere en cuanto a finalidad y auténtico final.
Publicado por JAVIER el 27 dic 2016 0 comments [Más...]

El Ministerio del Tiempo (Pablo y Javier Olivares, 2015) ha roto ciertos esquemas dentro de la producción cultural popular española. Según los parámetros de las cadenas «generalistas» las cifras de audiencias no son gran cosa, sin embargo, en Internet se ha convertido en un fenómeno inusual en España. Un público significativo al que no le satisfacía la producción propia —debiendo buscar otra de su agrado en proveedores web fuera del país— y que no era tenido en cuenta, se ha encontrado de repente con un panorama distinto. Sin ánimo de profundizar cuales son los factores de por qué pasaba esto y cómo ha ocurrido ahora, parece que ha sido la ilusión y empeño de sus creadores lo que lo ha hecho posible. El resultado es un fenómeno normal en otros países europeos —como Reino Unido y su Doctor Who— que parece que se ha iniciado también en España: una cadena pública mostrando un producto por el cual los personajes históricos son objeto de agitación en la red.

Gracias al uso de la ciencia-ficción como vehículo, esta producción ha logrado que la historia sea tratada con menos visceralidad, pudiéndose debatir sobre ella con mayor normalidad. No sólo en el ámbito de las Humanidades ha despertado una nueva corriente cultural, también ha suscitado artículos cuyo tema principal es el de la propia naturaleza del tiempo. Gracias a esta serie, se ha llevado al terreno de lo popular discusiones de asuntos propios de la física y la cosmología. Lo que tratándose de España, se puede decir que es ciencia-ficción «dura».

El origen de las puertas

Una de las criticas sobre la serie es la de la falta de rigor a la hora de dar explicaciones. En concreto, en determinado momento de la serie se alude a la «magia» de un rabino judío como explicación de la aparición de las puertas. Al parecer, no se tiene en cuenta que el momento de la historia de la que proviene la fuente es el Siglo XV, por lo que difícilmente se podría hablar de otra causa. Ocurre que en algunas ocasiones esta carencia es intencionada, bien por no desviar la atención del espectador o por no dar detalles que puedan ser usados en otro momento de la trama principal de la serie. En este caso, sirve también para que de nuevo, sean los aficionados los que especulen sobre la misma.

En películas como El final de la cuenta atrás (Don Taylor, 1980), Donnie Darko (Richard Kelly, 2001) o la serie española La chica de ayer (Antena 3, 2009) se muestra como el espacio-tiempo produce de forma espontánea rupturas a través de las cuales es posible acceder a otro lugar y/o otro tiempo —la serie española difiere de la original precisamente en este punto—, formando bucles temporales autoconsistentes. Dejando a un lado la posibilidad y probabilidad de que esto pueda suceder —en todo caso, seguro que muy poca— lo más parecido que hay en física que pueda explicar este tipo de portales recibe el nombre de agujero de gusano.

De cualquier manera, esta explicación es insuficiente para este caso ya que las puertas conducen a lugares bajo dominio del gobierno español en algún momento de la historia, por tanto, las puertas deberían haber sido construidas explícitamente. Según la web Cuentos Cuánticos unos seres de al menos cinco dimensiones serían capaces en teoría de acceder a la dimensión temporal y poder construir agujeros de gusano estables, que en la serie representan las puertas del tiempo. Son como unas Stargate de todo a cien ―de alguna manera, el formato de escaramuzas a través de las puertas forma un planteamiento similar a la conocida franquicia―.

El tiempo y las puertas

No hay obra sobre viajes en el tiempo que sea fácil de comprender. La mayoría esconden alguna que otra incoherencia si se las mira con lupa. Tampoco podemos exigir demasiado ya que ni siquiera la ciencia se pone de acuerdo en definir el Tiempo y mucho menos, establecer de forma concreta si es posible viajar por él y cuáles serían las formas de hacerlo. En todo caso, si bien no se puede exigir mucha precisión en cuanto a la física utilizada, sí que se debe esperar coherencia dentro del relato en cuanto a la solución escogida. En el caso que nos ocupa parece que hay algunas lagunas argumentales que resultan desconcertantes, como explican de forma original en el blog El profe de física. Pero lo importante de la cuestión es que inventar una historia sobre viajes en el tiempo, implica necesariamente tener una idea básica de cuál es el modelo temporal que se va a utilizar, al menos desde un punto de vista filosófico.

La principal diferencia y originalidad de la serie es que no se puede viajar al futuro. Como explica el subsecretario del ministerio Salvador Martí (Jaime Blanch) en el primer capítulo, «el tiempo es el que es». Es decir, no hay más tiempo que el construido en el pasado y que continúa construyéndose en el presente. En el blog Ciencias Mixtas dan una explicación más detallada de este modelo llamado universo de bloque creciente. También llamado presentismo, se diferencia del eternalismo —más habitual y aceptado por la comunidad científica— en que en este último existe teóricamente un futuro prescrito. Un futuro que sólo podemos ir conociendo a medida que nuestra mente navega por el flujo temporal, al estar sujetos a nuestras cuatro dimensiones.

Sin embargo, en el presentismo usado en la serie el tiempo se construye progresivamente a medida que transcurre. Se puede ir hacia atrás y volver al presente, pero no podemos acceder al desarrollo futuro. Algo así como un tren que va construyendo su propia vía férrea. Este modelo es el que más se ajusta intuitivamente con lo que nuestra mente observa. Si el universo está expandiéndose espacialmente y tiempo y espacio están inextricablemente unidos, esta expansión lo sería también del tiempo. Podríamos postular por tanto —con las zapatillas de ir por casa— que el tiempo está expandiéndose y que más allá de esta evolución, no es posible acceder de ninguna manera, porque no existe lugar ni tiempo a donde ir.

Los límites

Ambos modelos teóricos no acaban de dar respuesta a algunas incógnitas. Algunos científicos sospechan que no podría viajarse a un momento anterior al de la construcción de un hipotético dispositivo de viaje temporal. En la serie se observa como hay una puerta a través de la cual podemos asistir a la construcción del Acueducto de Segovia ¿cómo es posible si las puertas fueron creadas varios siglos más tarde? Una «explicación» es que las puertas ya existían, creadas por alguna otra inteligencia, y que fueron reveladas al rabino judío posteriormente.

La otra cuestión por resolver es la de si es posible alterar los acontecimientos pasados y en caso de ser así, cómo afectan al futuro —o al presente, según sea el punto de vista del observador—. En la serie no queda clara esta parte. Más bien parece que hubiera una protección cronológica de manera que la línea temporal mantiene su consistencia ¿Tal vez el principal secreto del Ministerio del Tiempo es que es innecesario?

Otro inquietante misterio es donde queda el libre albedrío. Parece que en el presentismo el futuro se va construyendo y una vez más coincide intuitivamente con lo que queremos creer, que somos libres. Pero ¿qué ocurre con el pasado? ¿Son nuestros yo del pasado unas meras marionetas movidas por el destino? ¿Cómo sabemos si somos nosotros una de esas marionetas con un escrito e inmutable futuro que no podemos cambiar? Por calmar algo la angustia de nuestra existencia, tal vez se trate de una cuestión de probabilidades. El destino del universo seguramente es inmutable, pero puede que nuestros propios destinos individuales tengan muchas posibilidades abiertas. Sugiero que en cualquier caso, aprovechemos el tiempo.

Publicado originalmente en Al Final de la Eternidad

Publicado posteriormente en El Sitio de ciencia-ficción
Publicado por Lino Moinelo el 10 ene 2016 2 comments [Más...]
Uno de los principales enigmas a los que se enfrenta la ciencia al investigar la posibilidad de viajar en el tiempo, y que por lo tanto constituye un punto fundamental alrededor del cual giran las obras de ciencia-ficción relacionadas, es comprender qué es.


El Tiempo


La mente humana y su percepción subjetiva del tiempoEn cierta forma, el tiempo posee unas características que no son susceptibles de ser explicadas por la ciencia, ya que lo que las personas entendemos por este concepto es tan solo la forma en cómo es percibido por nuestra mente, como consecuencia de la alteración producida en ella por el paso del mismo.


El transcurrir del tiempo no es para la física más que una magnitud que interviene en la mayoría de procesos, siendo nuestra mente una parte más del mundo físico, aunque sea la parte que utilizamos para interactuar con este.

En el artículo anterior se daba una explicación de las llamadas paradojas temporales: la consecuencia teórica de lo que podría ocurrir si se realizarse un viaje en el tiempo e interferir indebidamente en la línea temporal, al alterar la misma hasta el punto de impedir que se pueda realizar el propio viaje al no existir, por ejemplo, el autor del mismo.

Publicado por Lino Moinelo el 23 feb 2014 0 comments [Más...]

(de nuevo, desde los primeros números de la Revista Planetas Prohibidos, seguimos recuperando trabajos)

Idea para un cuento

Texto: Juan Manuel Valitutti
Ilustración: Komixmaster (Rodolfo Valenzuela)

a H.G.W

            —...Bien, llegamos a la última pregunta.
            —¿La última?
            —Así es.
            —¿Y luego, usted...?
            —Me marcharé, sí. Tengo que hacerlo alguna vez, ¿no le parece?
            —Sí, supongo que sí. Bueno, ¿cuál es la pregunta?
            —¿Cómo se le ocurre la idea para un cuento?
            —¡Ah, eso! No lo sé exactamente. Puede ser cualquier cosa: una imagen en una revista, una palabra leída al azar en un libro... Algunas veces he soñado la trama entera de un cuento. ¿Sabe? Yo siempre recuerdo los sueños. En fin, una circunstancia cualquiera puede ser propicia, como si el cuento mismo nos esperara a la vuelta de la esquina... Nada extraordinario, ¿no lo cree?
            Los dos hombres, entrevistador y entrevistado, se sostuvieron la mirada por encima del escritorio que los separaba.
            Un reloj de chimenea se deshizo en las notas de su carrillón.
            —¿Es todo?  —inquirió el entrevistador.
            —Sí —contestó el entrevistado.
            —Muy bien, Salvatore Nicoletti —dijo con parsimonia el entrevistador—. Entonces, hemos terminado.
            Nicoletti se sintió torpe, no sabía qué hacer.
            —Ahora que lo pienso —amagó—, no he observado que usted utilizara alguna clase de... dispositivo de almacenamiento, durante el desarrollo de la entrevista.
            —No se requiere. Contamos con micro-implantes de archivo en determinados puntos del cuerpo que nos garantizan un trabajo más holgado, al tiempo que evitan que el entrevistado se cohíba. No se preocupe, me llevo el registro de su voz e imagen completo.
            El entrevistador echó la silla para atrás y se puso en pie. Se separó unos pasos del escritorio y colocó un pequeño dispositivo, del tamaño de un botón, sobre el entarimado de pinotea. Lo presionó con la punta de su zapato, y un espectro lumínico oval, de una consistencia lechosa, se materializó ante él.
            —Se va por donde vino —dijo Nicoletti, por decir algo.
            El entrevistador se volvió a medias.
            —Así parece, Salvatore Nicoletti.
            —¡Si me habré llevado el susto de mi vida hace unas horas cuando lo vi a usted emerger de ese ovoide! —Nicoletti quería sonar risueño, pero el tono delataba su ansiedad—. ¿Quiere... algo? ¿Quiere un vaso con agua? Ya sabe: para el viaje.
            —No es necesario —dijo el entrevistador—. Cuando cruce el umbral estaré en el living de mi casa, a un paso de servirme un buen Cabernet cosecha 2113. ¡Buen año, créame!
            —Sí, claro... —Nicoletti se mordió el labio, gesto que lo acompañaba con cada reflexión—. ¿Y luego? ¿Visitará a otros escritores?
            —Lo haré —dijo el entrevistador, al tiempo que consultaba una pequeña libreta transparente de notas—. ¡Claro que lo haré!
            —¿Puedo saber quién es el próximo?
            —No veo por qué no —dijo el entrevistador—: Se trata del señor Herbert Georges Wells.
            —¡Oh! —Salvatore Nicoletti enmudeció. ¿En serio pensaban que era tan importante, hasta el punto de anteponerlo al enorme Wells? Tenía treintaicinco años y una prominente carrera como escritor, pero, ¿era para tanto? 

            Y, sin embargo, este hombre, este “viajero del tiempo”, había atravesado los años hasta llegar a él, con el objetivo de entrevistarlo. Y otro tanto haría luego: viajaría al pasado, a uno y otro siglo, llevando a cabo su labor: ¡Entrevistar a los grandes hacedores de la Literatura Universal!

Publicado por JAVIER el 21 jul 2013 0 comments [Más...]
Hay un gran problema a la hora de hacer películas “como las de los ochenta”: ya no estamos en los ochenta. Parece una perogrullada, pero es la razón por la que J.J. Abrams no ha conseguido hasta ahora filmar una buena película. Los años ochenta han pasado, las ensaladas de referencias nos saben a poco y, lo más importante, la mimesis no empareja nada bien con la grandeza.



Donner, Carpenter, Spielberg, Reitman, Dante, quien se te ocurra; ninguno de ellos quiso rodar una película que se pareciera a otra anterior. Solo pretendían rodar buenas películas. Películas comerciales, sí, y hasta es discutible si lo consiguieron en todos los casos, pero lo que no me puedes poner en duda es lo siguiente: las recordamos. Te doy hasta el final de la reseña para acordarte del nombre del niño de "Super 8". Sin google, no me seas listo.

Cuando intentas agradar a todo el mundo, lo más probable es que todos te acaben odiando. Ese debería ser el epitafio en la tumba de Abrams. O al menos en su carta de despido. "Star Trek" es un juguete caro que se desmonta en cuando lo sacudes un poco. Hay momentos para trekkies, otros para fans de Bond, otros para quienes echamos de menos las conversaciones de C3P0 y Arturito, otros para las chicas que nos volvemos locas por Sherlock. Joder, hay hasta una zagala en bikini por-la-pu-ta-ca-ra. “Errática” es una de las formas más amables de describir su historia. “Sin alma” se acerca más a la verdad.
Publicado por JAVIER el 1 jul 2013 9 comments [Más...]

Según mis archivos, el 15 de junio

  • 1667: en Francia, el médico Jean-Baptiste Denys realiza la primera transfusión de sangre en un ser humano.

    Jean-Baptiste Denys fue un médico francés que en 1667, hizo la primera transfusión exitosa de sangre a un ser humano. Utilizando como cánulas plumas de aves, le transfundió a un joven sangre de oveja. Era costumbre de la época, desangrar a las personas para "curarlas" de algún mal. El joven, al parecer había padecido este tipo de curación, y aunque sobrevivió unos días con la curación del Dr. Denys, murió poco tiempo después. El Dr. Denys fue acusado de asesinato
Publicado por Gyzzma el 15 jun 2012 0 comments [Más...]
¿Qué me llevo para un viaje en el tiempo?
El viaje en el tiempo constituye una materia científica de estudio para la que no se han encontrado todavía explicaciones satisfactorias. Es probable que sea este el motivo por el cual, el tiempo y el inescrutable misterio y fascinación que encierra la posibilidad de volver a otras épocas, es utilizado en el género de la ciencia-ficción con bastante asiduidad, llegando a constituir todo un subgénero como la Time Opera

Publicado por Lino Moinelo el 3 dic 2010 3 comments [Más...]