¡Compártelo! Compártelo

Opinión: Lo que sueñan los insectos, de Javier Quevedo Puchal

Por JAVIER a las 19:24 el domingo, 14 de abril de 2013 0 comentarios

LO QUE SUEÑAN LOS INSECTOS, de Javier Quevedo Puchal

Libro: Lo que sueñan los insectos.
Autor: Javier Quevedo Puchal.
Editorial: Punto en Boca.
Edición: Madrid (España), 2013.
Formato: Rústica (tapa blanda). 15x21. 320 páginas.
ISBN: 9788494107801.
Temática: Libros de terror.
Isabel, una joven de familia acomodada, desaparece de su casa de Sitges sin dejar rastro. Por desgracia, ni la Policía ni el investigador privado contratado por el padre de la desaparecida, el magnate cinematográfico Didac Sardà, consiguen arrojar luz al caso.

Cuando Milena, la mejor amiga de Isabel y experta en demonología, recala en Madrid durante una gira promocional, el reencuentro con Didac volverá a abrir viejas heridas. Y es que el padre de su amiga cree haber dado con una pista que podría llevar a Isabel. Una pista que solo Milena parece capacitada para seguir. Lo que ella no sospecha es que la madeja que desenredarán sus investigaciones sacará a la superficie algo más profundo que la verdad y más aterrador que las entidades demoníacas a las que se enfrenta cada día: su propio pasado.

Lo que sueñan los insectos es mucho más que un thriller paranormal intenso y perturbador: es un viaje emocional de suspense creciente, que desemboca en una insólita reflexión sobre lo que somos y lo que podríamos haber sido. Sobre lo que dejamos atrás para perseguir nuestros sueños y lo que nos deja a nosotros cuando creemos haberlos conseguido.

A pesar de lo que en un principio pudiera parecer, esta novela no es de terror estrictamente hablando… o no solamente del terror que en un principio podríamos pensar. Sí, es cierto, aparecen demonios, hay asesinatos rituales, escenas brutales, expertos en demonología, etc; pero, como digo, y como me ha comentado el autor, la historia va un paso (sino varios) más allá. Concretamente, dice el autor que “pretendía que los “insectos” fueran una gran metáfora de la gente actual y la papeleta que nos hemos encontrado cuando hemos abierto los ojos. Nos creíamos mariposas y solo somos escarabajos peloteros”. Y así es; la trama de la novela está salpicada de los verdaderos problemas actuales de la vida diaria, temas integrados en la narración con gran habilidad por parte del autor, aunque me consta que al principio lo consideró muy arriesgado. Pero aquí lo consigue gracias a un personaje muy bien diseñado, Diego, el marido y secretario de Milena; esa cultura de la calle, ese estilo cínico de novela negra heredero de personajes como Philip Marlowe, Sam Spader, etc, da una visión más cercana al horror que impregna la novela, nos hace más partícipes del mismo al ser un personaje que, por ser como es, la manera que tiene de afrontar las situaciones, y cómo nos lo narra, sentimos más cercano; además, esa cercanía, esa empatía que sentimos por él, da pie a que los problemas reales a los que hacíamos referencia se estructuren sin fisura en la narración.

Evidentemente, aparecerá el terror puro y duro, además de estos terrores cotidianos; Javier Quevedo va hilando una historia, la de la desaparición de Isabel, junto con la historia de Milena (su mejor amiga), y otras que va enlazando en un crescendo que nos llevará a antiguos rituales, sectas demoníacas, la Alemania nazi, la España franquista y la postfranquista, pactos y traiciones,envidias, amores, ambiciones, etc. Por que lo que el autor nos cuenta no es simplemente la historia de la desaparición en la España actual de la hija de un antiguo exitoso productor, y de su posterior búsqueda por la experta en demonología Milena; no, Javier Quevedo nos cuenta la historia de Milena, la de su marido y secretario Diego (casi diríamos que el verdadero protagonista), de las ambiciones de Isabel y de su mundo particular, de la de su madre, de las sectas, de los demonios, interiores y propios, o exteriores pero reales... etc. Así, nos sumerge en una búsqueda, tanto de Isabel como de la propia personalidad de los protagonistas, rotas por los duros golpes de la vida, tanto cotidiana, como del más allá. Porque no sólo recorremos los paisajes geográficos que recorran los personajes –acompañados por algún que otro demonio…-, sino que  seremos testigos de su viaje interior, de sus miedos, de sus dudas, de sus verdades y de sus mentiras, de lo que están dispuestos a mostrar al mundo, mientras se esconden en su mundo interior, por miedo a que rompan sus defensas y se encuentren a su verdadero yo, asustado ante el mundo exterior y sus duros golpes. Cabe señalar que, en ocasiones, en esta novela se demuestra que puede hacer más daño la gente corriente que el más espantoso de los demonios. Y aquí Milena, como la propia narración, encuentra el asidero de Diego, verdadero hombre hecho a sí mismo, un chico de la calle, a través de cuyo punto de vista contemplamos los hechos; como simple mortal, Diego tendrá momentos de miedo, terror, duda; pero no cejará en su empeño de ayudar a Milena, aunque esta, a veces, se cierre al mundo exterior por el daño que le ha provocado.

Dicho todo esto, pasamos al estilo; de Javier Quevedo prácticamente sólo había leído un relato, el aparecido en la Antología de Ajec “Insomnia”, recopilada por J. E. Álamo, de la que también realizamos reseña aquí. El relato en cuestión, “Schlitze”, era un buen relato, pero por su brevedad poco más podemos decir de él. También había leído la antología de nanorrelatos “Abominatio”, pero si el anterior era corto, imaginaros estos, que son relatos muy cortos. Ahora, sin embargo, esta novela nos muestra a un Javier Quevedo que domina la narración, incluyendo los diálogos, y que incluso a veces se permite embellecer la narración con lo que podríamos considerar bellas metáforas, que encajan perfectamente tanto con el tono general del relato (ese estilo cínico deudor de la novela negra que comentábamos antes), como con el horror que poco a poco va impregnando las páginas de la novela.

En resumen, como no conocía prácticamente la obra larga previa de Javier, ésta me ha sorprendido gratamente, aunque no debería, dado que el autor ya tiene en su haber varios premios importantes así como varias nominaciones, lo que demuestra la calidad de su trabajo. Y esa “sorpresa” viene definida por todos los factores que he ido comentando más arriba; estilo, tema, voz del relato, inclusión de problemas de la vida real, y la gran metáfora que contiene.
Muy recomendable.
J. Javier Arnau

Publicado por J. J. Arnau suscribirse a los artículos de J. Javier Arnau: Hay dos momentos claves que marcan su vida; la visión de La Guerra de las Galaxias, y la lectura de El Señor de los Anillos. Bueno, y Galáctica, y Doctor Who, y Asimov, Clarke, Orson Scott Card, Lovecrafft, Poe, Robert Howard, y Star Trek, Espacio 1999, El Planeta de los Simios (la serie),… el rock duro y el heavy metal. De vez en cuando, para desintoxicarse, se mete unas dosis de novela histórica (imaginando un escenario fantástico…). En fin, que ha tenido una vida muy marcada. Y así ha acabado, claro, ¿qué se podía esperar? (Blogs: Por Si Acaso: Previniendo Desastres, Delirios Varios, Currículum Literario)

edit post

Comentarios

0 comentarios en 'Opinión: Lo que sueñan los insectos, de Javier Quevedo Puchal'

Publicar un comentario en la entrada

Le recomendamos que copie su texto antes de publicarlo, sobre todo si es largo, para evitar perdidas por algún fallo al publicar. Seleccione el texto y pulse «tecla control + c». O redáctelo en un editor externo, copielo de igual manera y a continuación, pulse «tecla control + v» en el cajetín del formulario de comentarios.

Si tuviera cualquier otro problema, utilice el enlace alternativo «[Dejar un comentario con el formulario clásico...]», que podrá encontrar más abajo.

Gracias por comentar.
Autores de Planetas Prohibidos

Formulario clásico de comentarios: