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Opinión: Zaibatsu/La edad del vuelo (Diana P. Morales/Alberto Moreno Pérez)

Por JAVIER a las 20:25 el viernes, 15 de noviembre de 2013 0 comentarios

ZAIBATSU/LA EDAD DEL VUELO
(Diana P. Morales/Alberto Moreno Pérez)




Sinopsis Editorial:

“Zaibatsu” trascurre en el año 2177.
La civilización se ha refugiado en metrópolis construidas bajo enormes burbujas que las protegen del agresivo clima de nuestro planeta, una Tierra casi desértica y sin capa de ozono.
Zaibatsu & La edad del vuelo
Diana P. Morales & Alberto Moreno Pérez

(Espiral Ciencia Ficción, nº 53)
352 páginas – 15 €
Doble espiral:
“Zaibatsu” de Diana P. Morales
“La edad del vuelo” de Alberto Moreno Pérez
Sandor Hero, habitante numerado, vive una vida rutinaria y aparentemente feliz dentro de la Burbuja de Grand Jersey, siguiendo los preceptos de La Compañía, la empresa propietaria de esa Burbuja para la que trabajan todos los numerados. Un día, camino del trabajo, presencia cómo los rectificadores (fuerzas del orden de Grand Jersey) asesinan a una chica. El suceso no aparece en las noticias y Sandor decide intentar averiguar qué ha ocurrido, aún sabiendo que puede poner en peligro un ascenso con el que ha soñado toda su vida.
Sus investigaciones le llevan a contactar con Maya d´Hont, una periodista que malvive en la clandestinidad tras haber escrito un artículo hace años sobre unos niños con los que se llevaban a cabo experimentos inhumanos. Clea, la chica asesinada, había sido uno de esos niños.
Poco tardará Sandor en darse cuenta de que su mujer, Elizabeth, la senadora más joven del Consejo de Grand Jersey, puede saber mucho más de lo que él cree, y, poco a poco, irá también descubriendo que lo ocurrido con esos niños no es más que la punta del iceberg de lo que realmente se oculta tras la aparente vida ordenada y pacífica de la Burbuja.


 “La edad del vuelo” es ciencia ficción con elementos hard. 
Personajes interesantes, ambientes atractivos y mucho sense of wonder.
En una humanidad sin carestías, las guerras territoriales y las pugnas por el poder global han desaparecido, sustituidas por una inacabable sucesión de conflictos menores. El Vuelo es ahora el espectáculo por excelencia: hombres y mujeres modificados crean en torno a sus cuerpos superficies intangibles de perfil aerodinámico, burbujas magnéticas que posibilitan su desplazamiento a través del aire como auténticos reactores humanos. Son los Hombres-Ala, las definitivas estrellas del deporte. Desde las Estaciones de Salto, la Federación de Vuelo organiza en temporadas anuales circuitos de acrobacia, velocidad y resistencia seguidos con entusiasmo a través de la Pan, el exclusivo medio de comunicación colectivo en tiempo real.
Roberto Van-Merr es el último pionero del Vuelo en activo. Su carrera, cimentada durante décadas en la práctica del Vuelo Lento, se acerca a su fin. Su edad y la menguante popularidad de su disciplina espanta el interés de los patrocinadores. En esas circunstancias recibe una intrigante oferta de trabajo, tal vez su última oportunidad para evitar el retiro forzoso. Sin embargo un accidente en plena competición trastoca inesperadamente el orden de las cosas...


OPINIÓN

Muy interesante la iniciativa de Espiral Ciencia Ficción de unir en un solo volumen estas dos novelas, que por sí solas hubieran cumplido perfectamente. Así, de esta manera, tenemos dos buenas novelas por el precio de una. Porque, voy a ser sincero: al principio me extrañó esta unión sin saber a qué se debía, ya que suelen darse en antologías, concursos, convocatorias, etc, pero no es muy habitual el hacerlo “porque sí”. Por eso me extrañó el ver que este volumen se componía de dos novelas, a priori sin un nexo común, sin razón aparente. Sí se hace cuando son novelas cortas, para llegar al mínimo estipulado de páginas (aunque algunas editoriales lo que hacen en esos casos es aumentar el tamaño de letra y los márgenes), y cuando las temáticas son similares. Pero en este caso, como digo, cada una de las novelas hubiera podido publicarse en solitario, y hubiéramos tenido dos buenas novelas, que nos hubieran costado el doble, claro. Así que agradecemos a la editorial este detalle para con los lectores.

La primera de las novelas, ZAIBATSU, de Diana P. Morales, nos puede sonar durante su lectura a algunas obras muy conocidas de la ciencia ficción, como por ejemplo “Un mundo feliz”, de Aldous Huxley, “La fuga de Logan”, de George Clayton Johnson y William F. Nolan, “Bóvedas de  acero”, de Isaac Asimos, etc. Pero pronto veremos que la novela adquiere una voz propia que la va diferenciando de las mencionadas y aunque no acabemos de de quitarnos esa sensación de estar leyendo algo ya conocido, sí que pronto vamos arrinconándola para sumergirnos en sus páginas como entidad propia.
Una de las cosas que le confiere esa personalidad propia es la estructura utilizada, a base de diferentes, llamémosle, puntos de vista. Los capítulos se van alternando por diferentes visiones de los protagonistas, grabaciones sensoriales de los mismos, de cámaras de seguridad, de diarios personales, de noticias, etc. Todo ello bien enlazado, sin ocasionar lagunas ni interrupciones en la trama. La acción va saltando según el momento de un punto de vista a otro, pero manteniendo la continuidad en todo momento, a pesar de saltar alguna que otra vez de un lugar a otro, de unos protagonistas a otros, y de diferentes medios de recoger y transmitir la información.
También cuenta la novela con un desenlace sorpresivo, bien llevado, no gratuita en ningún momento, sino acorde con lo que nos ha estado contando, pero que realmente no habíamos podido anticipar. Las relaciones entre los que viven en las “burbujas” con los habitantes del exterior, e incluso entre los propios habitantes de la las burbujas, nos conducen a una conclusión que, a pesar de poder recordarnos a algunas de las novelas mencionadas, la verdad es que es sorpresiva. Además, ahí se aclara el porqué del título de la novela…


Pasamos a la segunda de las novelas que componen este volumen, “La edad del vuelo”, de Alberto Moreno Pérez (que, a decir verdad, leí en primer lugar). Es una novela con elementos “hard”, pero también al igual que podríamos decir de la anterior, cuenta con una parte sociológica. En ésta, nos presenta a Van-Merr, un veterano volador que está exprimiendo sus últimos días como deportista de esa modalidad. Su edad, y el hecho de que la modalidad en la que participa cada vez cuente con menos adeptos y participantes, hace que el momento de su retirada esté cada vez más cercano. Y eso sería desastroso para él, puesto que su pasión es volar, y no concibe la vida si en vuelo. De hecho, dejó trabajo y familia por el placer del vuelo, convirtiéndose prácticamente en un sociópata, que sólo se relaciona un par de veces al año con uno de sus hijos, y por obligación con compañeros de vuelo y representantes de su espónsor. Pero un hecho fortuito cambiará todo, a sí mismo y a su mundo, y le lanzará a una odisea en un inexplorado Júpiter, en el que se convertirá en una especie de reclamo comercial/atracción turística/avanzadilla empresarial.
Al igual que en “Zaibatsu”, aquí encontramos también ecos de otras novelas conocidas, como por ejemplo “China Montaña Zhang”, de Maureen F. McHugh, “Refugio del viento”, de George R. R. Martin y Lisa Tuttle, y “Más que humano”, de Theodore Sturgeon.
Como comentábamos, se une la ciencia ficción hard con la sociológica, dado que vemos la evolución del protagonista, prácticamente un sociópata, como lo define su propio hijo, un alienado por voluntad propia con un único objetivo en la vida, que por las vicisitudes de la misma está a punto de perder. Pero prefiere despojarse de su propia humanidad antes que abandonar su  modo de vida, y así trascender a algo más, por simple “placer”, el de seguir volando en cualquier circunstancia y lugar. Por eso, no es de extrañar el final de la novela, en la que el protagonista saca a relucir toda su personalidad – la que hemos ido viendo evolucionar a lo largo de todo el relato-, y conduce a unos hechos que, a pesar de espectaculares, no sorprende a quien le conoce bien, incluyendo aquí a los lectores, testigos de todas sus vicisitudes durante el transcurso de la lectura. Ojo, no me entendáis mal, es el final preciso, el que demanda la novela y que se adapta perfectamente a lo que hemos ido leyendo.

En definitiva, dos muy buenas novelas que Espiral Ciencia Ficción nos ofrece al precio de una, de diferente temática, aunque podemos considerar que ambas especulan en parte con la sociología; una de ellas con un fuerte componente “hard” que, precisamente por esa unión, con la parte sociológica se hace llevadero, y la otra especulando sobre una catástrofe natural que hace que las relaciones sociales cambien, podríamos decir incluso que se perviertan.

Muy recomendables, la verdad.





Publicado por J. J. Arnau suscribirse a los artículos de J. Javier Arnau: Hay dos momentos claves que marcan su vida; la visión de La Guerra de las Galaxias, y la lectura de El Señor de los Anillos. Bueno, y Galáctica, y Doctor Who, y Asimov, Clarke, Orson Scott Card, Lovecrafft, Poe, Robert Howard, y Star Trek, Espacio 1999, El Planeta de los Simios (la serie),… el rock duro y el heavy metal. De vez en cuando, para desintoxicarse, se mete unas dosis de novela histórica (imaginando un escenario fantástico…). En fin, que ha tenido una vida muy marcada. Y así ha acabado, claro, ¿qué se podía esperar? (Blogs: Por Si Acaso: Previniendo Desastres, Delirios Varios, Currículum Literario)

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