Archivo de junio 2014


Recreaciones artísticas de planetas habitables a pocos años-luz de la Tierra: el Kapteyn b y el Gliese 832c

Hace poco el mundo científico daba la noticia de otro descubrimiento más sobre exoplanetas. El Kaptein b se trata de un planeta potencialmente habitable, siendo además el más antiguo detectado hasta la fecha. Por si fuera poco, la distancia hasta él es de tan 'sólo' de 13 años-luz de nuestro planeta, una distancia relativamente pequeña si tenemos en cuenta que la estrella más cercana a Sol está a cuatro años-luz (Alfa-Centauri).
Publicado por Lino Moinelo el domingo, 29 de junio de 2014 0 comentarios [Más...]
Frankenstein. Diseccionando el mito.
Coordinado y prologado por 
J.E. Álamo y Voro Luzzy 
Páginas: 222
ISBN: 978-84-942366-4-8
PVP: 12,5 €
Portada: Karol Scandiu
Fecha de salida: 30/6/2014
Preventa: 5% de descuento hasta 29/6/2014 
Argumento Editorial:

Mary Shelley ansiaba la inmortalidad. La autora emuló a Prometeo y arrebató la chispa divina para inocular vida a la muerte.
Ella es inmortal, Victor Frankenstein es inmortal y la Criatura, que ni siquiera mereció un nombre, es una pesadilla a la que todos volvemos una y otra vez.
Mary y Victor fallecieron hace mucho, pero la Criatura no. No puede. El fuego que prendió su vida ha pasado a otros autores; creadores de historias que retoman la figura torturada del ser repudiado. Relatos donde se perpetúa la maldición de un ser que deambula por el tiempo y el espacio sin que nadie lo libere de su destino oscuro, porque es justo lo que deseamos contemplar en nuestras pesadillas.
Bienvenidos al infierno del que no tiene nombre, contemplad su dolor y rezad para que vuestro sueño no se vea perturbado... en exceso.

Autores:
Víctor Blázquez, Carlos J. Lluch, Fernando López Guisado, Marta Junquera, David Rozas, Javier Trescuadras, José Javier Zamora, Juan Antonio Román, Laura López Alfranca, Francis Novoa, Manuel Martín, Rubén Pozo y Liliana Galvanny. Prólogo de J. E .Álamo y Voro Luzzy Epílogo de Alfonso Zamora.

Ilustradores: Karol Scandiu, CalaveraDiablo, Daniel Medina, Gema García Ingelmo, Alexis Pujol y Begoña Fumero.

Opinión:
Coger a uno de los monstruos clásicos, y ver cuantas versiones se pueden hacer de él; vamos, diseccionar al propio mito terrorífico. Esto es lo que han hecho los integrantes de ESMATER, de la mano de la editorial Kelonia; no sólo literariamente, sino visualmente, a través de las reinterpretaciones de varios ilustradores gráficos. Y, como se ve ya en la misma portada, la imagen del monstruo de Frankenstein va a sufrir diversas remodelaciones en función de  quien lo dibuje, pero siempre desde la calidad asegurada.
En cuanto al tema literario, los autores no se han limitado fundamentalmente a darle una nueva vuela al mito de Frankenstein, sino al propio concepto como tal; es decir, al del ser formado por varias partes diferentes entre sí, ya demás, muertas. Por eso encontramos relatos en los que el monstruo es una entidad informática compuesta por las personalidades de tres grandes hombres, a los que la muerte ha corrompido en sus ideales; a un cyborg con cabeza humana y resto del cuerpo artificial, de procedencia militar; a descendientes postapocalípticos del ser humano, única opción de la humanidad para seguir adelante, etc.

Pero, asimismo, los relatos en los que podemos encontrar todas esta variantes también sonde muy diversa temática, desde el terror más típico debido al tema que se trata, a la ciencia ficción; desde el relato de acción, a la guerrilla del Congo; desde las calles de Nápoles, a los platós de televisión de un programa de actualidad “rosa”…

Como vemos, el “monstruo” se nos mostrará con diferentes características, en diversas situaciones (tanto geográficas como de acción), y en diferentes momentos. Así, como queda dicho, igual serán seres creados a partir de partes de seres vivos y muertos como única esperanza de supervivencia de la raza humana tras un Apocalipsis, que un programa informático con radicales ideas para con el resto de la humanidad, que unos “descosidos” en mitad del conflicto del Congo, que un conflicto entre las siete partes de diferentes cadáveres que componen al monstruo, y   muchas más situaciones.
También hay quien, utilizando al monstruo más clásico, lo sitúa en diferentes ambientes y situaciones, en las que, por puro contraste, chocará su presencia, o las acciones que se verá, digámoslo así, casi abocado a realizar debido a su propia naturaleza.

Resumamos diciendo que cada uno en su estilo, y que a cada uno nos pueda gustar más un enfoque que otro, la obra ha conseguido una calidad y variedad digna de elogio; máximo cuando vemos el plantel de autores reunidos, tanto literarios, como gráficos. En cuanto a gustos, a mí me han gustado personalmente las más arriesgadas, las que han desarrollado el tema alejándose del típico monstruo, así como las que presentan un aspecto más de ciencia ficción; las otras también me gustaron, pero por lo arriesgado, y por gustos personales, elijo esas que comento.

Cabe reseñar también, el doble prólogo a modo de cartas cruzadas entre el monstruo y su “madre”, Mary Shelley, obra de los Autores J. E. Álamo y Voro Luzzy,  así como el epílogo, también a modo de carta, del padre de la criatura, Víctor Frankenstein, en un tono muy diferente a las anteriores, y obra de Alfonso Zamora Llorente.



Publicado por JAVIER el jueves, 26 de junio de 2014 0 comentarios [Más...]

La sonda Kepler, en colaboración con el Observatorio Galileo y HARPS-N —en las Islas Canarias—, detectaron un planeta 17 veces más pesado y con un diámetro 2,9 veces mayor que la Tierra. Es decir, a pesar de su tamaño, no se trata de un gigante gaseoso como los conocidos de nuestro Sistema Solar —Júpiter, Saturno, Urano o Neptuno (de hecho, inicialmente se había catalogado como un mini-Neptuno)—, sino que se trata de un planeta rocoso, en principio, con grandes posibilidades de albergar vida.

Publicado por Lino Moinelo el domingo, 15 de junio de 2014 0 comentarios [Más...]
Juez Dredd (1995) plantea el viejo problema de la combinación con eficacia de la libertad con orden, de las atribuciones concedidas al Estado para la represión, el debate entre la previsión y la represión, la corrupción del gobierno. y todo envuelto en una historia tradicional de conspiración por el poder, violencia, estética futurista distópica, y venganza entre viejos amigos. La sociedad tiene una alta tasa de delincuencia y violencia, y no se les ha ocurrido otra cosa que acelerar el proceso judicial que convertir a los policías en jueces que, además, ejecutan la ley. Y, claro, todos estos son temas sensibles para el debate entre republicanos y demócratas, en EEUU, e izquierda y derecha en Europa.

La película cruza dos historias. Por un lado, la tensión provocada por un plan para demostrar forzadamente que el desorden y la tibieza represora deben dar paso a un régimen dictatorial.  Los que quieren imponer una dictadura alimentan el desorden para hacer necesario el cambio hacia una tiranía. El juez Dredd, interpretado correctamente por Sylvester Stallone, es condenado por un crimen no cometido, pero el sistema prevé que el último deseo del presidente del Consejo de Jueces antes de dimitir puede ser la sustitución de la pena de muerte por la cadena perpetua. El aspirante a dictador consigue así quitarse de en medio a un presidente que luchaba por mantener la libertad y a su máximo defensor, el juez Dredd.
Publicado por Jorge Vilches el domingo, 8 de junio de 2014 0 comentarios [Más...]
Foto: Go4mosaic
De la última mitad del S. XX podrían citarse varios estrenos que significaron un antes y después en el mundo del cine. Justo antes del fin de siglo pasado, destaca uno de ellos que bien entrado el actual, continúa vigente. Con Matrix (Hnos. Wachowski, 1999) cambió casi todo. Desde la forma de hacer las películas, hasta la propia concepción filosófica de la realidad y la consolidación del cyberpunk, circunstancias que habían sido iniciadas por Blade Runner (Ridley Scott, 1982), diecisiete años antes.

Sin embargo, un factor común a estos hitos cinematográficos es la incomprensión a la que se enfrentaron en sus respectivos procesos de producción iniciales. Afortunadamente para ellos, los éxitos posteriores hacen que todas aquellas dificultades se olviden, sin embargo, existe cierta duda sobre cuales fueron realmente los factores que las hicieron triunfar y llevarse el beneplácito del público.

En el caso de Blade Runner, los numerosos cambios de guión y el añadido de elementos como la voz en off, hizo que gran parte de su éxito inicial fuera por complacer a un público que lo identificó como cine policial negro. Concepto que si bien está presente en la estética del cyberpunk, ocultó la pretensión del guión inicial sobre crítica política y filosófica que caracteriza a este género y que a posteriori, es la que tras muchos años de sucesivas ediciones posteriores y director's cut, se ha consolidado entre sus fervorosos seguidores. Pero hay más ejemplos.


Las patadas voladoras


Matrix era conocida en la Warner Bros como «ese guión que no entiende nadie». Actores como Sean Connery rechazaron el papel por motivos similares. La productora no dio su aprobación final hasta comprobar la espectacularidad de los efectos especiales de la secuencia inicial, en donde se consumió el presupuesto de partida (Cinemania).

El resto de factores que caracterizan internamente a Matrix —un mundo virtual en donde habitan las conciencias secuestradas de la humanidad, y cómo un grupo de resistencia logra vulnerar las leyes físicas de esa recreación gracias a «hackear» su  conexión mental con él— que justifican los efectos especiales empleados, no parecían interesarles. De hecho, eran un obstáculo.

Fue la estética impactante la que logró que esta película saliera a la luz. ¿Fue también la razón de su éxito? Si tenemos en cuenta películas como Guardianes del Día (Timur Bekmambetov, 2004) o Resident Evil (Paul W. S. Anderson, 2002), por citar un par de ejemplos, se observa que la influencia que ha tenido posteriormente ha sido la de imitar las patadas voladoras o el tiempo bala, entre otros, sin apenas justificación argumental (Extracine). Por tanto, todo parece indicar que una mayoría se siente atraída por la mera estética, sin enterarse de que va la película.


El caballero «oscuro»


Una de las pocas sorpresas cinematográficas del S. XXI ha sido proporcionada por el boom del cine de superhéroes. Un primer intento fue Spiderman (Sam Raimi, 2002) que se apagó por culpa de una tercera parte fallida, según dicen algunos. Poco después, el artífice de Memento (Christopher Nolan, 2000) nos presentó en Batman Begins (2005) una versión del Hombre Murciélago totalmente inédita en la pantalla.

De una manera u otra, Nolan logró que una película de superhéroes influyera en el panorama cinematográfico en general y al de entretenimiento en particular, como poca gente se esperaba. Por un lado, ha supuesto el definitivo salto de los superhéroes al medio cinematográfico, y por otro, ha generado una línea en la ciencia-ficción cuya principal seña es «la oscuridad».

Ahora bien, ¿en qué consiste realmente la aportación de Nolan? ¿se trata simplemente de que sus historias tengan un aire «oscuro»? En mi opinión, la innovación del director londinense ha sido la de adaptar como no se había logrado antes, historias con un lenguaje y caricaturización propias de un medio diferente como el del cómic, al relativamente mayor realismo y verosimilitud características del mundo del cine.

Sin embargo, se observa en recientes producciones como Star Trek en la oscuridad (J.J. Abrams, 2013) o Thor y el mundo oscuro (Alan Taylor, 2013), cómo se apresuran a autoetiquetarse en el título de forma evidente y algo forzada, sin que sea realmente necesario por el argumento. Otro caso podría ser Stargate Universe (Brad Wright-Robert C. Cooper, 2009), que parece imitar la «oscuridad» también presente en la Galactica Reimaginada (Ron Moore, 2003).

Cuando se habla de Nolan, se habla de historias «oscuras», pero pocos reparan en la justificación de dicho elemento, que en el caso de Batman es doble: por su propia idiosincrasia, y por otro, por el arquetipo mítico del héroe: tragedia y una continua lucha interior contra los mismos miedos que le transforman en lo que acaba siendo.


Enlaces

[Publicado originalmente en el blog Al final de la eternidad el 9 de noviembre de 2013]
Publicado por Lino Moinelo el domingo, 1 de junio de 2014 0 comentarios [Más...]